
Cuando fundé este blog no sabía muy bien hacia donde quería dirigirlo. Fue difícil comenzar. Mis manos trémulas y sudorosas no sabían plasmar la celebérrima eyaculación de pensamientos que canalizaba mi cerebro. Tenía las ideas, pero carecía de valor y empuje.
Creo que poco a poco el blog ha ido tomando forma, color, textura e incluso olor. Un olor a nuevo, a fresco, sin aromatizantes artificiales. Sin duda alguna, original. Porqué jamás he dejado que nadie me dijera sobre qué o sobre quién debo escribir. Este blog es un reflejo escrito de lo que soy yo, es mi legado para la blogosfera, son mis lamentables memorias perdidas en el ciberespacio; y quién mejor para relatarlas que yo mismo, el protagonista de mi historia, el antagonista de mi mismo, el director novel y el productor arruinado. He aquí la historia de una vida sin historia, pero cuyo principal actor se empeña en interpretar.
Nunca dejaré que este blog se convierta en un blog de alterne. No ofreceré mi ciberculo para que lectores analfabetos e ignorantes me lo taladren, dictándome sobre qué debo escribir. Sólo aquellos que de verdad me siguen, aquellos que comparten mis buenos y mis sublimes posts, aquellos que comentan con sus congéneres mis absurdas teorías, se han ganado el derecho a aconsejarme y a criticarme, ya que gracias a ellos servidor se anima a seguir convirtiendo en letras esto a lo que llaman vida.
Irene, Patri, Mateo, Juan, Sergio, Alberto, Pedro, Javito, Homero, Marta Simonet, Dioniso's, etc. Pero sobretodo a ti, Dani, que fuiste mi inspiración a la hora de atreverme a contar aquello que odio y aquello que amo en esta especie de diario; a todos vosotros os doy las gracias.
Hoy más que nunca: "Semper fidelis"
Creo que poco a poco el blog ha ido tomando forma, color, textura e incluso olor. Un olor a nuevo, a fresco, sin aromatizantes artificiales. Sin duda alguna, original. Porqué jamás he dejado que nadie me dijera sobre qué o sobre quién debo escribir. Este blog es un reflejo escrito de lo que soy yo, es mi legado para la blogosfera, son mis lamentables memorias perdidas en el ciberespacio; y quién mejor para relatarlas que yo mismo, el protagonista de mi historia, el antagonista de mi mismo, el director novel y el productor arruinado. He aquí la historia de una vida sin historia, pero cuyo principal actor se empeña en interpretar.
Nunca dejaré que este blog se convierta en un blog de alterne. No ofreceré mi ciberculo para que lectores analfabetos e ignorantes me lo taladren, dictándome sobre qué debo escribir. Sólo aquellos que de verdad me siguen, aquellos que comparten mis buenos y mis sublimes posts, aquellos que comentan con sus congéneres mis absurdas teorías, se han ganado el derecho a aconsejarme y a criticarme, ya que gracias a ellos servidor se anima a seguir convirtiendo en letras esto a lo que llaman vida.
Irene, Patri, Mateo, Juan, Sergio, Alberto, Pedro, Javito, Homero, Marta Simonet, Dioniso's, etc. Pero sobretodo a ti, Dani, que fuiste mi inspiración a la hora de atreverme a contar aquello que odio y aquello que amo en esta especie de diario; a todos vosotros os doy las gracias.
Hoy más que nunca: "Semper fidelis"
...







